Iluminación LED para escaparates restaurantes fachadas hoteles tu casa
Cuatro entornos, una misma exigencia
399 referencias, cinco familias
Qué lleva dentro un salón bien iluminado
Cinco siglas que lo deciden todo
Cómo queda instalado
Lo que nos preguntáis siempre
¿Qué diferencia hay entre 12V, 24V y 230V?
El 230V se enchufa directo a la red y admite tiradas muy largas: va bien en perímetros y fachadas. El 24V es el más habitual en interiorismo porque pierde poca intensidad a lo largo del metro y se corta cada pocos centímetros. El 12V se reserva para muebles y espacios pequeños. Los dos últimos necesitan fuente de alimentación.
¿Qué temperatura de color elijo?
Depende del uso, no del gusto. 2700–3000K (cálida) para vivienda y hostelería, donde interesa que la gente se quede. 4000K (neutra) para oficinas y zonas de trabajo. 6000K (fría) para escaparates técnicos y talleres. Si dudas en una vivienda, 3000K acierta casi siempre.
¿Qué grado IP necesito?
IP20 para interior seco: salones, tiendas y falsos techos. IP65 para baños, cocinas y exterior protegido. IP67 si va enterrado, a la intemperie o sumergido. Pasarse de IP encarece sin aportar nada.
¿Cómo calculo la fuente de alimentación?
Multiplica los vatios por metro de la tira por los metros que vas a instalar y súmale un 20% de margen. Una tira de 14 W/m en 5 metros son 70 W, así que una fuente de 100 W va sobrada. Trabajar una fuente al límite acorta su vida.
¿Se puede cortar la tira?
Sí, por las marcas de corte. En las de 24V suelen estar cada 5 cm y en las de 230V cada metro, así que estas últimas dan menos juego para ajustar a medida. La ficha de cada referencia indica su paso de corte.
¿Hace falta perfil de aluminio?
Muy recomendable. Cumple tres funciones: disipa el calor y alarga la vida del LED, protege la tira, y con difusor convierte los puntos de luz en una línea continua. Sin perfil se ven los chips uno a uno.